Los
mercados internacionales han modificado su comportamiento
de compra y cada vez, es más latente el interés que tienen
los consumidores porque las actividades efectuadas por los
prestadores de servicios no afecten al medio ambiente e
involucren a las comunidades locales en los beneficios económicos
que generan.
Las
empresas que aplican la normativa Green Deal, poseerán los
requerimientos mínimos para ejecutar prácticas turísticas
responsables, mejorando su desempeño mediante la identificación
objetiva de las áreas en las que manifiesten debilidades
en su sistema de gestión; logrando diferenciarse ante el
mercado consumidor como una empresa de calidad, social y
ambientalmente responsable y que además involucra a su personal
y clientes en los esfuerzos que realiza.
De
tal manera que si es una empresa relacionada con la prestación
de servicios, lo incentivamos a iniciar con el proceso de
certificación, adoptando a Green Deal como una herramienta
complementaria ideal para lograr que sus actividades se
desarrollen de forma sustentable y con una mayor proyección
a los mercados de alta calidad.